TAN LEJOS DE DIOS Y

TAN CERCA DE  LOS ESTADOS UNIDOS

UNETE por otra Democracia, espacio de coordinación institucional de las organizaciones y colectivos de la izquierda peruana, integrado por Ciudadanos por el Cambio, Fuerza Social, Voz Socialista, Movimiento por el Socialismo,  Partido Comunista Peruano, Partido Comunista del Perú-Patria Roja,  expresa su solidaridad militante con el pueblo mexicano, sus partidos democráticos y los movimientos de resistencia popular ante el  desenfrenado ataque de la nueva administración norteamericana del señor Trump:

El lenguaje del nuevo gobernante norteamericano regresa a la vieja tradición imperialista de los EEUU. Como en los tiempos del gran garrote (“big stick”) del siglo pasado, la Administración norteamericana  pretende  imponer un nuevo obstáculo a la circulación de personas a  lo largo de su frontera con México y el resto de América Latina. Y, para que no quede duda de su  anuncio imperial,  deja plantado al Presidente charro,  cancelando de hecho la acordada visita diplomática a Washington para iniciar un precautorio dialogo entre partes.

 Anuncia también vallas a la circulación de mercancías y el libre comercio  mediante un arancel externo a las importaciones del exterior  que oscila entre 20, 25 y 35 por ciento. Liquida el PPT, denuncia el NAFTA, el  acuerdo de integración comercial, pone vallas a la circulación del capital productivo cuando exige que las nuevas inversiones como las automovilísticas se queden en Detroit, “América first” bajo amenaza; en una palabra, le cierra las puertas a sus vecinos y de refilón  a los latinoamericanos en su conjunto, a los que nos espera un régimen excluyente de permisos y visas para acceder a los EEUU.

Para México, la cancelación y el aumento de las tensiones con Estados Unidos son un asunto “serio y triste”, dice el conservador Jorge Eugenio Castañeda, ex ministro de Relaciones Exteriores de México. Pone en cuestión los acuerdos logrados en materia de lucha contra el narcotráfico, el libre comercio, la democracia, el respaldo financiero a la economía charra y rompe un clima de cooperación compleja pero aceptada por las partes en materia de inmigración y trabajo de los mexicanos en los estados del sur de los EEUU.

¿Cómo detener el asedio imperialista?

Construyendo vigas de contención. Organizar la resistencia. Afianzando los vínculos antiimperialistas entre los pueblos de América Latina y el Caribe -para empezar- y convocando a la más activa política internacional de regulación, consensuada, por vía pacifica de los excesos verbales y las disposiciones autoritarias del Trumpismo, nueva forma de un viejo imperialismo.

Por lo demás son tantos los conflictos internos y mundiales que se ha abierto el auto centrado  gobierno gringo que, cabe una activa campaña de moderación de esos arrestos, convocando a las principales fuerzas mundiales a un nuevo modo de resolución de conflictos que excluya la violencia, la amenaza, el autoritarismo, el unilateralismo aflictivo. 

Es evidente que otra de esas vigas de contención debe exigir un nuevo trato para México, América Latina y el Caribe. No ha sido ni será suficiente un acuerdo comercial, un trato aduanero o una regulación de aranceles. Sin duda instrumentos envejecidos por la globalización. Habrá que buscar más que eso  antes que los Estados Unidos invoquen el artículo 2205 del TLCNAFTA, se retire del tratado, primero por el plazo de  seis meses después de notificarlo, e  instale el quirófano de los TLCS.

Entre tanto debe quedar claro que No queremos el muro entre USA y América Latina. Sera el origen de problemas sociales, culturales y ambientales;  atraerá aún más crimen organizado, cocaína y paseros de drogas, y lo que es claro, sin la ayuda mexicana no resolverá el problema de la migración ilegal, “terrorismo, delincuencia…”. Peor, la regla del poder internacional, “ si te metiste en el problema, ahora te toca resolverlo” (pottery barn) funcionara con consecuencia dolorosas para todos.

Otra viga maestra es el tema de la circulación internacional de la fuerza de trabajo. Dicho de otro modo, No a   las deportaciones. Es un tema no  negociable. Trump además pide cosas que no son aceptables como  el financiamiento mejicano de su excluyente norma  migratoria, castigar a las ciudades “santuario” y devolver a supuestos criminales a México y América Latina. Este lenguaje y sus procedimientos ya se aplicaron en El Salvador desatando una  violencia incontenible. Por eso los consulados latinoamericanos en  USA debieran convertirse en  centros de respaldo legal a nuestros connacionales  en caso de intentos de excluirlos y deportarlos como se anuncia-

 Washington con Obama llegó a una entente con América Latina, no desprovista de rasgos imperiales. Cierto es que su PPP se quedó en el tintero. Pero de sus reiteradas visitas a la región latinoamericana, el acuerdo con Cuba y Colombia-FARC,  quedo el sentimiento de pertenencia común a una historia compartida. Una lástima que este descendiente de migrantes, nuevo presidente USA,  lo entienda de la vieja manera.

 

LA COMISION POLITICA

Lima 30 de ENERO 2017