Por: Bladimiro Begazo Begazo

Es común escuchar a los senderistas que en los 45 años de fundado el SUTEP,  las dirigencias de Patria Roja, no han conseguido nada para los maestros,  en su afán enfermizo por negar todo lo avanzado en estos años y presentarse ellos como los auténticos  “luchadores” por el magisterio, sin señalar qué es lo que arrancaron a los gobiernos con “sus huelgas indefinidas”, más allá de sus afanes divisionistas y alianzas prácticas con los gobiernos de turno, como sucedió en la huelga nacional del 2007 y  su matrimonio con los apristas de Alan García y Mercedes Cabanillas y de su tácita alianza con el de Ollanta Humala el 2012.

Puedo hacer toda su historia y de los crímenes  cometidos por sendero contra maestros de mi  Partido y del gremio magisterial, pero no es el objetivo del presente artículo, por eso me limitaré  solo a la  conquista de las  Leyes del  Profesorado y sus implicancias en los derechos y conquistas de los maestros del Perú.

Todo o poco de lo que queda de las reivindicaciones  arrancadas por el SUTEP y los maestros, han sido producto de la lucha.

Veamos, en 1984, en el segundo gobierno del Arquitecto Belaunde, se realizó una sacrificada  huelga nacional indefinida, que comprendió huelgas de hambre, marchas de sacrificio, toma de locales públicos y otras medidas de lucha, culminando la misma con  la promulgación de la primera Ley del Profesorado Nro. 24029, la entrega al SUTEP de  la Derrama Magisterial  que se encontraba quebrada, el reconocimiento  legal del gremio magisterial, el no descuento por los días de huelga, etc. etc.

Pero por el incumplimiento de esta  ley y  ya a finales   del  primer gobierno aprista, el SUTEP impulsó otra medida nacional de lucha en 1990, arrancando en pleno proceso huelguístico la dación de la Ley del Profesorado Nro. 25212, que modificaba sustancialmente la anterior y prácticamente establecía la mayoría de  reivindicaciones de los maestros, como son aumentos salariales, pago por los 25 y 30 años de servicio del docente, se amplió los beneficios del D.L 20530 a todos los docentes que ingresaron a trabajar hasta el 31 de diciembre de 1980, se estableció el pago del 30% por dictado de clases,  se acordó el pago por labores en frontera, altura  y zona rural y otros beneficios que se encuentran establecidos en los Arts. 13 y 16 de la Ley 25212, sin embargo, los senderistas acusaron a la dirigencia nacional del SUTEP de “vendidos”, “que la  ley no se come”, “revisionistas” y la monserga de “traidores” , pero ahora, son también beneficiarios y los que reclaman como si les hubiese costado algo haberlos conquistado.

Para terminar, por primera vez, les digo a los maestros, que los diputados docentes de Patria Roja e Izquierda Unida, Cesar Barrera, Oscar Felipe  Ventura, Tany Valer, Bladimiro Begazo y otros, así como los  diputados Apristas Alejandro Ponce Rodríguez, el Chino Arenas (ya Fallecido) y la bancada de AP, trabajamos en conjunto el Proyecto  que luego sería Ley en estricta coordinación con José Ramos, Julio Mendoza, Soledad Lozano y otros dirigentes   que encabezaban la huelga del glorioso SUTEP en ese entonces, mientras los senderistas nos insultaban por calles y plazas, como lo hacen ahora. En este sentido no tienen ninguna autoridad para reclamarnos nada.

09 de Julio del 2017.