SE PROFUNDIZA EL MODELO NEOLIBERAL, SE INCREMENTA LA LUCHA POPULAR

Por: Manuel Guerra

Para el gobierno, la Confiep y el conjunto de la derecha neoliberal no existe otra forma de remontar el descenso económico que no sea reforzando el esquema primario exportador, otorgando mayores beneficios a las grandes empresas, conculcando los derechos laborales, otorgando carta blanca para que las entidades crediticias asalten los bolsillos de los peruanos, convirtiendo la Salud y Educación en privados negocios lucrativos.

A los abanderados del modelo neoliberal les preocupa el crecimiento económico, pero no el desarrollo. Crecimiento que saquea los recursos naturales y depreda el medio ambiente. Crecimiento que beneficia a un puñado de grandes empresarios y que tiene como contraparte la pobreza, el abandono, el desempleo, el subempleo y la informalidad de la inmensa mayoría de la población. Crecimiento con corrupción de funcionarios, autoridades y empresarios. Crecimiento económico que condena al país al atraso e inviabilidad para hacer frente a los retos del presente siglo, en un contexto en que el conocimiento, la ciencia y la tecnología se han convertido en factores fundamentales para alcanzar el desarrollo.

El pueblo resiste y lucha. Se criminaliza la protesta social, se despliegan campañas mediáticas para satanizar los reclamos y se reprime ferozmente a quienes defienden sus derechos. A pesar de ello el pueblo sigue luchando, las protestas se extienden, la gente se vuelca a las calles contra la corrupción, los jóvenes se movilizan en defensa del trabajo digno, se realiza el Paro Agrario, se concreta el Paro Nacional convocado por la CGTP y la ANP, se inicia el Paro Amazónico, Arequipa se pone en pie de lucha contra el proyecto minero Tía María.

Son anticipos que marcan una tendencia a la profundización y extensión del movimiento popular, en momentos en que el Estado, el régimen político y la sociedad moldeados por el neoliberalismo atraviesan una crisis severa, abriendo la oportunidad para abrir un nuevo rumbo a nuestra patria. Para que ello ocurra es preciso centralizar a las diversas expresiones de la protesta social, tomar conciencia que las luchas parciales, por muy importantes que ellas sean, se agotarán inevitablemente si no confluyen en el torrente de la batalla democrática, patriótica, descentralista; por la regeneración moral, la diversificación productiva, la defensa de los recursos naturales, la soberanía nacional.

Alentemos y acompañemos las luchas populares; ningún cambio será posible sin el pueblo movilizado, organizado, consciente y dispuesto a cambiar el destino del país.