Por: Augusto Lostaunau Moscol *

“Al primer llamado salió de su casa para escribir con su sangre el amor que defendió en sus versos”

                                                                                                                 Edgardo Tello (Las puertas de la esperanza).

 Entre la última semana de marzo y la primera semana de abril de 2017, los ciudadanos peruanos hemos sido testigos –a través de los medios de comunicación audiovisuales-  del allanamiento de las viviendas del gobernador regional del Callao y del alcalde distrital de Chilca. En ambos casos, la policía ubicó grandes cantidades de dinero en efectivo. Soles, dólares, euros, reales, etc. fueron hallados entre los documentos, vestidos, calzado, etc. de las autoridades intervenidas. Incluso, se pudo ubicar un mini estadio con cancha de fulbito de gras sintético, yacusis, inmensos televisores y automóviles dignos de una serie televisiva. Estas pertenencias en autoridades que se supone deben vivir del sueldo que perciben por ocupar un cargo público –que casi siempre está muy mal remunerado-. Les llaman signos exteriores de riqueza y son una demostración de la existencia de desbalance patrimonial. Los intervenidos han dado una gran cantidad de explicaciones y excusas, pero a ninguno se les ha ocurrido decir que fueron ganadores de la Tinka.

El 1 de enero de 2015, el diario El Comercio informó que:

 “Los gobiernos regionales y municipales en el Perú siempre son una sorpresa. Sin embargo, lo ocurrido durante el 2014 en seis de ellos superó la fantasía: tres presidentes regionales presos (Cajamarca, Ancash y Pasco), uno con prisión suspendida (Cusco) y otro prófugo (Tumbes), así como un alcalde y su novia (Chiclayo) encarcelados, evidencian lo mal que elegimos a nuestras autoridades”.

Ya en el 2014, los peruanos recibimos este tipo de noticias: autoridades regionales, provinciales y distritales detenidas y encarceladas por denuncias de corrupción. Pero como la memoria popular en cortoplacista o no existe, rápidamente nos hemos olvidado de esos casos, que –salvo el gobernador de Cajamarca- siguen detenidos o ya han burlado la justicia peruana que, valgan verdades, es otro de los problemas estructurales de nuestro país.

Además, El Comercio señaló que:

“…según reportes del Ministerio del Interior sobre nexos entre el narcotráfico y al menos 12 autoridades electas en octubre y diciembre pasado; o de la defensoría, que dio cuenta de 457 casos de peculado y colusión entre autoridades de Lima, Ancash, Ayacucho y Junín, en el período 2012-2013”.

Con lo cual se podría afirmar que la corrupción en el Perú se extiende a través de casi todas las autoridades electas por los propios ciudadanos. Quizás, una condición para ser elegido autoridad en el Perú es mostrar cierta inclinación por “resolver los problemas en forma práctica, rápida y efectiva”, y si para ello es necesario un “faenón” o “una engrasada”, los peruanos estamos dispuestos a ello. Forma parte de la crisis general que vivimos desde la década de 1980.

En su página web del 23 de marzo de 2016, RPP Noticias informó que:

 “Los amantes del fútbol siempre miramos dónde está la “blanquirroja” en el ranking de selecciones de la Fifa, pero… ¿sabe cómo está el Perú en el denominado ranking de la corrupción? …Nuestro país retrocedió tres posiciones en el llamado índice de percepción de la corrupción de la organización Transparencia Internacional. Ahora estamos en el lejano puesto 88, entre 168 países del mundo”.

La pregunta es ¿le importa o interesa al ciudadano de pie el ranking de la corrupción de Transparencia Internacional? Por ello, la interrogante que se hace RPP Noticias es interesante. Los peruanos estamos más atentos a lo que sucede con la selección de futbol; con los chismes de las “chicas reality o los chicos reality”; con las noticias de la inseguridad ciudadana; etc. Si el Perú retrocede o avanza en percepción de corrupción no es importante para las grandes mayorías. Principalmente para los miles de ambulantes y pequeños comerciantes que viven del día a día. Los medios de comunicación privados vienen realizando un importante trabajo de estupidización  de las masas. Como dice Herbert Mujica Rojas:

“La crónica diaria da cuenta de un ciudadano muerto a balazos en un enfrentamiento en la zona norte de Lima. ¿Cayó aquél en una marcha en protesta por el obsequio cotidiano que hacen malos gobiernos de su patrimonio o riquezas naturales? ¡No, de ninguna manera! El asunto pasa por un palurdísimo enfrentamiento de bandas o hinchas de dos equipos de fútbol locales que, como en el Chicago de los 20, sorteaban sus diferencias ¡a balazo limpio! La estupidización de las masas es todo lo contrario a su rebelión, aquella que Ortega y Gasset, describió en un libro sobresaliente. El opio ese que es el balompié, en un país que NO tiene tradición en ese deporte y sólo derrotas por goleadas humillantes, y que sólo enriquece a bandas de gángsteres de cuello y corbata, ha registrado un pico más de su tenebrosa presencia letal”.

 Además, RPP Noticias añade que:

“Sólo en el 2015, el Poder Judicial impuso más de 13 mil sentencias por corrupción y los delitos más se cometieron fueron: cohecho, una de sus modalidades es el soborno, con 7, 272 sentencias condenatorias; colusión, con 3, 791 sentencias; malversación de fondos, con 2, 745.; peculado, con 2, 658; y concusión, con 959 sentencias…La corrupción está en todas las estancias del Estado y será el próximo gobierno el que tendrá la difícil tarea de erradicarla”.

Las cifras son demoledoras: 13 mil sentencias por corrupción, y los peruanos miramos entusiasmados cada encuentro de la selección de futbol. Más de 7 mil condenados por soborno, y los peruanos vemos Combate y Esto es Guerra. Cerca de 4 mil condenados por colusión, y los peruanos celebramos el triunfo de un cantante en un festival del país del sur. Y, como siempre, los problemas de hoy “deberán” ser solucionados mañana. Así, siempre se espera con entusiasmo el nuevo gobierno que, al no poder enfrentar los problemas, será rápidamente una frustración más en nuestra historia electoral. En el 2001 no hubo “más trabajo”; en el 2006 el Perú “no avanzó”; en el 2011 no se produjo “la gran transformación”; en el 2016 ¿no habrá “Kambio”?

Es por ello que, los ciudadanos tienen esa imagen de “política igual corrupción” y de “político igual corrupto”. La estupidización de las masas aleja a los peruanos de los temas estructurales del país pero, los problemas coyunturales parece que tienen mayor atención. Y, son las denuncias de corrupción las que más le pesan a los “grandes personajes” de nuestra política criolla. Es contradictorio pero es real. La pregunta es: ¿quién o quiénes están detrás de este proceso de informar sobre corrupción a una población que parece ser desinformada por los medios de comunicación particulares? ¿Los colectivos? ¿Los estudiantes universitarios? ¿La prensa independiente? Vale buscar una respuesta.

La agencia CPI realizó una encuesta sobre la percepción de la corrupción en el país. Fue publicada por RPP Noticias el 3 de febrero de 2017. Aquí algunos resultados:

“1. Indicador de grado de corrupción en el Perú: 
Gobernantes y personajes que han desempeñado cargos públicos.
(Escala: 1 es nada corrupto y 10 es muy corrupto)

– 8.6 | Nadine Heredia: ex primera dama.
– 8.6 | Alan García: ex presidente.
– 8.3 | Alejandro Toledo: ex presidente.
– 8.0 | Ollanta Humala: ex presidente
– 7.3 | Alberto Fujimori: ex presidente
– 6.8 | Susana Villarán: ex alcaldesa
– 6.1 | Luis Castañeda: Alcalde                                       
– 6.0 | Keiko Fujimori: Ex congresista y ex candidata
– 6.1 | Luz Salgado: Presidenta del Congreso. 
– 4.5 | Pedro Pablo Kuczynski: Presidente  

  1.  Clasificación según el nivel de corrupción:
    Gobernantes y personajes que han desempeñado cargos públicos.
  2. Muy corruptos.

– Nadine Heredia.
– Alan García.
– Alejandro Toledo.
– Ollanta Humala.
– Alberto Fujimori.

  1. Corrupto.

– Susana Villarán.

  1. Camino a la corrupción.

– Luis Castañeda.
– Keiko Fujimori
– Luz Salgado.

  1. No corruptos.

– Pedro Pablo Kuczynski”.

Resulta interesante percibir que son la ex primera dama Nadine Heredia y el ex presidente Alan García Pérez la pareja de personajes políticos con mayor percepción de corrupción por parte de los encuestados. En esa suerte de “guerra” que se declararon los del PAP con los del PNP durante el quinquenio 2011-2016, sus personajes más públicos han terminado siendo los más afectados por las denuncias de corrupción que se lanzaron en el Congreso y a través de los medios de comunicación. Nadine Heredia que aspira a lograr un espacio en el espectro de la política nacional y Alan García Pérez que añora un tercer mandato –y entrar así a la historia como el único presidente del Perú con tres elecciones ganadas en forma no continua- son ahora los rostros sinónimo de corrupción en el país.

Suponemos que los últimos acontecimientos acaecidos en Lima a causa del Fenómeno del Niño, ya deben estar jugando en contra del alcalde Luis Castañeda Lossio, lo que ha fomentado los deseos de Enrique Cornejo Ramírez quien luego de haber renunciado a una militancia de 36 años en el PAP, ahora busca desesperadamente alejarse de la sombra de Alan García Pérez para presentarse como un candidato “honesto y trabajador”. Cosas de nuestra política chicha.

Además:

“3. Indicador de grado de corrupción en el Perú: 
Instituciones públicas.
(Escala: 1 es nada corrupto y 10 es muy corrupto)

– 7.4 | Gobiernos regionales.
– 7.3 | Poder judicial.
– 7.0 | Municipalidades.
– 7.0 | Inpe.
– 6.8 | Congreso de la República.
– 6.7 | Ministerio Público/Fiscalía de la Nación
– 6.7 | Policía Nacional del Perú.
– 6.2 | Essalud.
– 6.2 | Sunat.
– 6.1 | Sedapal.
– 5.6 | Jurado Nacional de Elecciones.
– 5.3 | Gobierno de PPK.
– 4.8 | Fuerzas Armadas.
– 1.3 | Cuerpo general de Bomberos.

  1. Clasificación según el grado de corrupción en el Perú:
    Instituciones públicas.
  2. Muy corruptos.

– Gobiernos regionales.
– Poder Judicial
– Municipalidades
– Inpe

  1. Corrupto.

– Congreso de la República.
– Ministerio Público
– Policía Nacional
– Essalud.
– Sunat.

  1. Camino a ser corruptos.

– Sedapal.
– Gobierno de PPK.
– Fuerzas Armadas.

  1. No corruptos.

– Cuerpo general de Bomberos”.

Salvo los bomberos –voluntarios-, todas las demás instituciones son percibidas como corruptas o que van camino a convertirse en corruptas. Una percepción casi apocalíptica de las instituciones de nuestro país. La corrupción se ha enquistado. Se ha interiorizado. Y, ahora, “es normal”. Sólo cuando la corrupción está “en nuestra contra” es mala; pero, cuando “juega para nosotros” la toleramos y la reproducimos.

Con personajes e instituciones percibidas como corruptas, no existe el gobierno de mañana que pueda cambiar la situación del país. ¿Se abre una nueva posibilidad para un golpe de estado? Jamás olvidemos que los peruanos hemos aplaudido una gran cantidad de golpes de estado en nuestra historia. Decirlo no es ser cómplice de los mismos. Decirlo es alertar a quienes quieren escuchar.

                                                                                  *Historiador y docente universitario.