Por: Mario Tejada

Pasan los años, y amigos camaradas nos van dejando antes de llegar a la vejez, ¿o ya somos viejos? No pasan doce meses, y en ese lapso nos enteramos que una, dos o tres personas que queremos y valoramos han partido.  Algo que no ocurría hace un lustro, sucede ahora, y como chispazos recordamos momentos que marcaron nuestra memoria y han quedado ahí, sin llevárselos el caminar del tiempo.

Domingo 26 de marzo

La visita en el Hospital Almenara es de 2 a 4 de la tarde y tengo que almorzar a las 12 del día para poder visitar a Julio Yovera.  Desde el año pasado no lo había visto, y en enero su ausencia se sentía en la Comisión de Cultura del Partido. Tania, la secretaria del local del Partido, nos informaba que estaba en Chosica, y que no podía trasladarse a Lima por su labor de apoyo a los damnificados por los huaycos que ocurrieron en esa zona de Lima.

No recuerdo con exactitud si a finales de enero o principios de febrero nuestra camarada me dice que Julio llegó al local muy descompuesto físicamente, que ha estado muy enfermo, pero que ha comenzado a superar la crisis y que pronto se integrará al trabajo de la Comisión de Cultura. Pasan algunos días, semanas y Tania me informa que Julio está en una situación muy delicada, internado en el Hospital del Seguro Social de Vitarte. Con ayuda de camaradas logran trasladarlo al Hospital Almenara, ubicado en Lima, y llega la noticia que esperábamos no fuera verdad: Julio padece con un cáncer terminal.

Martes 27 de marzo

Por la mañana, Paco Guerra y Porfirio Alvarado me dicen que fueron a visitarlo, y que tan igual como lo encontrara en mi visita del domingo, estaba con buen ánimo y tuvieron un agradable encuentro. Paco demuestra su preocupación: “Lo he visto con los ojos muy amarillos y el vientre hinchado, señal de que está entrando en un periodo crítico”. Me preocupo, pero no tanto.

Con Julio en estos últimos años conversamos muchas veces y horas sobre la crisis de la Izquierda y de nuestra organización. Él fue uno de los pocos camaradas con quien he podido tratar ampliamente este aspecto político partidario, que  es algo muy significativo para la vida de los que hacemos política, y que un importante  tiempo de nuestra existencia la hemos dedicado y la dedicamos a ella. He vivido en vano, fue una expresión significativa de Arguedas al escuchar las críticas equivocadas de ciertos doctores a su magna obra Todas las sangres.  Por supuesto que algunas veces no concluíamos tan drásticamente como nuestro famoso novelista, pero sí podríamos asegurar casi ha sido en vano.

La Izquierda y nuestro Partido justifican su existencia  porque deben estar al servicio del pueblo, de los pobres, de los explotados para mejorar sus condiciones de vida, y puedan lograr su liberación y el socialismo. Cuando fuimos jóvenes estábamos seguros que lo lograríamos; hoy, casi viejos o viejos, lo avizoramos lejano, en lontananza. Nos estamos acercando al final de nuestras existencias con una gran deuda con los oprimidos de nuestro Perú, en ello, coincidíamos con nuestro entrañable camarada.

Jueves 30 de marzo

A medio día recibo una llamada de Paco Guerra: “Ha fallecido Julio”. Había asimilado que nuestro camarada nos dejaría pronto, pero no tan rápido. Para mí, fue algo  inesperado, súbito. No pasó por mi imaginación que no pudiera superar marzo de este año.

Por la noche, 7 pm., Paco Guerra, Jaime Guadalupe y yo arribamos al Velatorio del CAFAE. Esperamos el arribo del féretro, sabemos que será a las 7.30 pm. Camaradas del Partido, familiares y aparatos florales siguen llegando. Doy el pésame a su esposa e hijos. De un momento a otro  llega el féretro. Luego un sacerdote, amigo de Julio, toma la palabra. Homilía. Camaradas se preparan para la Guardia de Honor: ¡Cuando un camarada muere, nunca muere…!  

En Miró Quesada, así llamamos al local del Partido porque es el nombre de la calle donde está ubicado, muchas veces, conversando sobre el mundo de la literatura  y su producción poética, señalaba cierta amargura porque su labor política, las tareas partidarias, le habían quitado largos años para escribir poesía y artículos sobre arte.. Pero que en los últimos tiempos la había retomado con gran placer y no lo iba abandonar.

Le señalé que me agradaba que se hubiera zambullido en el ambiente literario, porque era la única manera de elevar su práctica poética y estar enterado de la producción de los escritores jóvenes. En los últimos meses demostró su preocupación por dar a conocer la poesía de los poetas comunistas peruanos, muchos de ellos casi o completamente olvidados, y que era una tarea pendiente de la Comisión de Cultura de nuestro Partido.

Conversando sobre la relación del arte y la práctica política de los comunistas, le señalé que seguramente más satisfacciones personales dan el ejercicio artístico y el goce de disfrutar del arte, que el ejercicio político del marxismo leninismo. Ello, por los resultados políticos de lo realizado durante el siglo XX. Lo cual nos llevó a estar de acuerdo en que esta cruda realidad no debe ser un pretexto ni justificación para abandonar el Partido, más bien debe convertirse en un incentivo, en un acicate para seguir luchando y superar los grandes errores y limitaciones que ahora existen para alcanzar el socialismo en nuestra patria y a nivel mundial. No debemos practicar el comportamiento del avestruz, esconder la cabeza y dejar todo el cuerpo afuera. Adoptando esta actitud no vamos a avanzar. Hay que partir de la realidad.

En una de las conversaciones sobre esta problemática, le describí parte de una entrevista que había leído a la destacada política y periodista italiana Rossana Rossanda, fundadora del periódico y partido político  Il Manifesto, cuyo título cité de memoria: La belleza me salvó del fracaso político, y en una parte señala que –de nuevo la cité de memoria- envidiaba a su amiga Margarethe Von Trotta, destacada cineasta alemana, porque su obra ha quedado como parte importante del cine alemán, mientras que la actividad política de ella en Italia y Europa pasará desapercibida. Al escuchar mis palabras dejó de mirarme y señaló: “Tiene razón…” y siguió hablando al respecto…