Por: Augusto Lostaunau Moscol **

 “No traigo el verbo para ahondar lacerías no excitaré el cubil de las pasiones ni he de pintar fantásticas miserias…”
                                            Percy Gibson (Evangelio Democrático)

El jueves 16 de marzo de 2017 los limeños hemos vivido uno de los días de mayor furia de la naturaleza para con nuestra ciudad. Los huaycos han caído en las quebradas de Chosica, San Juan de Lurigancho, Punta Hermosa, Carabayllo, Comas, etc. El río Rímac ha crecido en tal magnitud que prácticamente devoró las bases del Puente Talavera que finalmente cedió. Las imágenes han impactado a los limeños. El alcalde de Lima, Luis Castañeda Lossio ha tenido que dejar su consagrado silencio para intentar dar una respuesta que, valgan verdades, no logra satisfacer. El río Huaycoloro también hace de las suyas. Los noticieros sólo pasan imágenes de los estragos: casas inundadas, casas destruidas, una mujer que sale de un lodazal, animales muertos, la Alameda Chabuca Granda cerrada, el Parque de la Muralla inundado, vehículos que son prácticamente tragados por las aguas y lodazales, etc. El tránsito vehicular es más insoportable, no tenemos agua potable, se suspenden las clases escolares. Quizás para algunos el Fenómeno del Niño es una suerte de castigo divino o un castigo a la improvisación y la corrupción.

En medio de éste panorama apocalíptico los limeños hemos conocido la renuncia de Enrique Cornejo Ramírez al Partido Aprista Peruano. Si. Cornejo Ramírez ha renunciado al partido político donde militó desde 1981. Él mismo lo dice:

“En 1981, hace 36 años, me vinculé al Partido Aprista Peruano. Lo hice con la seguridad de que la ideología y doctrina apristas de lucha por la democracia, la libertad y la justicia social eran fundamentales para entender la problemática del desarrollo de nuestro país y lograr así mejorar la calidad de vida de los peruanos. Lo hice admirando el mensaje, la pedagogía y cercanía con la juventud de Víctor Raúl Haya de la Torre; su increíble capacidad para adelantarse a su tiempo y predicar con el ejemplo”.

Luego de 36 años de militancia, incluyendo los dos gobiernos del PAP (1985-1990/ 2006-2011), decide renunciar al partido que le dio la oportunidad de ser funcionario público, ministro y candidato a la alcaldía de Lima. Luego de haber sido un cercano colaborador de Alan García Pérez. Luego de haber participado en las reuniones de la cúpula partidaria.

Pero, Cornejo se encarga de decirnos que él no es un militante del PAP por “herencia”:

“No fui en consecuencia un aprista de cuna; me hice aprista ya como joven profesional, invitado por Luis Alva Castro a quien agradezco que me haya dado esa oportunidad. Me hubiera gustado integrar la CHAP o la JAP pero no tuve ese privilegio. Más bien ingresé al APRA ya adulto por elección voluntaria y ello me permitió tener, exigirme y exigir una visión madura del aprismo. Algunos compañeros que sí han tenido la oportunidad de ser formados políticamente desde niños parecen con su accionar haber olvidado esas enseñanzas y no se comportan como verdaderos apristas”.

Es decir, él fue un militante “maduro” porque no fue “adoctrinado” desde la infancia. Y, esa adultez lo ha llevado a tener una militancia comprometida con los “ideales primigenios” del PAP. O sea, mientras los “adoctrinados desde la infancia” ha dejado los ideales; por el contrario, él aun los mantiene. Esto último –quizás- lo hace un “buen militante” frente a los otros.

Y, entre huaycos y puente caído; barro e inundaciones; muertos y heridos, es que decide renunciar:

“El Partido Aprista Peruano se encuentra atravesando una muy seria crisis. No podemos tapar el sol con un dedo; hoy la ciudadanía se da cuenta perfectamente de la situación en la que nos encontramos. Deberíamos comprender la gravedad de la situación. Pero parecemos tener los ojos vendados. No queremos aceptar que estamos en un problema. Dicen algunos: “El Partido siempre ha sido así”, pero precisamente por eso hay que cambiar los métodos y las actitudes sin desnaturalizar la esencia; hay que adaptarse a las exigencias de la globalización y del nuevo mundo. No hay que encerrarnos en nosotros mismos”.

Esa crisis son las denuncias de corrupción que sufre el PAP. No son denuncias contra sus dirigentes, son denuncias que abarcan hasta militantes de base. Entonces, para “distanciarse” de esas denuncias es que ha “decidido” renunciar. Él que representa lo más “puro” del PAP ahora se aleja del partido con el cual gobernó el país. Y fue ministro durante el gobierno del 2006 al 2011, que se encuentra cada vez más involucrado en casos de corrupción.

Será que al haber tenido cierta aceptación electoral durante su candidatura a la alcaldía de Lima Metropolitana en el 2014 lo ha llevado a renunciar.

A inicios de éste año, los ciudadanos de Puente Piedra protestaron contra los peajes. Esta movilización social le ha costado muchos puntos de aceptación a la gestión Castañeda. Los huaycos le siguen restando puntos a la gestión Castañeda Lossio. La caída del puente Talavera le van a restar puntos a Castañeda Lossio. Entonces, una posible candidatura de Enrique Cornejo Ramírez a la alcaldía de Lima en el 2018 se puede convertir en una alternativa para los sectores dominantes. Para ello, se debe distanciar del PAP, ya que:

“Los resultados de las Elecciones Generales del 2016 fueron apenas la gota que derramó el vaso, pero los problemas venían de muchos años atrás. El denominado “Sólido Norte” lo habíamos perdido en elecciones anteriores así como otras importantes ciudades de tradicional voto aprista en todo el país”.

Así es. Un Enrique Cornejo Ramírez como candidato del PAP puede obtener los mismos resultados que las conseguidas por el ex presidente Alan García Pérez en el 2016. O los resultados del PAP en su antiguo “solido norte” donde casi es parte de la arqueología del lugar.

Entonces, es mejor aprovechar la situación y renunciar. Distanciarse. Alejarse. Pero, hacerlo en forma “caballeresca”. Por ello:

“También he participado en los dos gobiernos del APRA ocupando importantes cargos y siendo elegido tres veces Ministro de Estado. Agradezco al ex presidente Alan García por haberme dado este honor. A esas designaciones –que yo no pedí- respondí con mucho trabajo, responsabilidad, honestidad y con resultados tangibles que hoy se pueden apreciar”.

Reconoce que ha formado parte de los gobiernos del PAP por designaciones que él “no pidió”. Pero, resalta que trabajó con “responsabilidad y honestidad”. Es decir, en un gobierno acusado de corrupción y de una increíble incapacidad para resolver los problemas en Pisco debido al terremoto del 2007, Enrique Cornejo Ramírez nos aclara que él si es responsable y honesto. ¿Será que nos quiere decir que los otros militantes del PAP que formaron parte de ese gobierno no son responsables y honestos? Él tiene la respuesta:

“Fue un tremendo error en la última campaña no deslindar con firmeza y oportunidad del tema de la corrupción. Fue un tremendo error no aplicar “filtros” y medidas preventivas en el propio Partido para evitar que la corrupción se infiltre en sus filas y melle su moral. Fue un tremendo error no colocar este tema en el punto central de la propuesta que le hicimos al país. También fue un error no caminar con tiempo y contagiarnos de la mediocridad de hacer trabajo político sólo en épocas electorales”.

Éste es el Enrique Cornejo Ramírez que ahora ha renunciado al PAP. Que ha renunciado porque prácticamente es un “perseguido” al interior del PAP. Él lo dice:

“Finalmente, ante la evidente imposibilidad de evitar el avance de la renovación, suspendieron arbitrariamente mis derechos partidarios y me impidieron el ingreso a todos los locales partidarios acusándome de haber sido infraterno por el hecho de haber ejercido mi derecho de opinión y decir la verdad. Yo no he hecho más que expresar públicamente lo que la inmensa mayoría de apristas pensamos en todo el país pero que no pueden expresarse públicamente o a través de los medios de comunicación. En paralelo, se han iniciado acciones disciplinarias igualmente arbitrarias contra otros compañeros que apoyan la renovación”.

Lo que significa que, el ahora independiente Enrique Cornejo Ramírez se caracteriza por ser responsable y honesto; por decir la verdad y ser un perseguido. Porque buscó la renovación y fue sancionado. El ex aprista Enrique Cornejo Ramírez será –quizás- un posible candidato a la alcaldía de Lima Metropolitana en las elecciones del 2018. Será –quizás- un posible candidato “independiente”. Será –quizás- un posible candidato “responsable y honesto”. Será –quizás- un posible candidato “perseguido y sancionado”. Pero, lo más importante, será –quizás- un posible candidato “lejano” del PAP. Esto último será –quizás- su mejor carta de presentación frente a las clases dominantes y los medios de comunicación particulares.

*Las citas de la carta de renuncia son tomadas de: https://www.facebook.com/EnriqueCornejoR/posts/1237490936303924

** Historiador