Por: Bladimiro Begazo Begazo

El Senador y ex candidato a la presidencia de ese  país, Bernie Sanders, afirmó que 62 personas más ricas del mundo, tienen tanta riqueza como la mitad más pobre de la población mundial, cerca de 3,000 millones de personas. Sostiene que el 1% posee más riqueza que el 99% de la población mundial.

Sostuvo que  en los EE.UU, en últimos 15 años se han cerrado 600,000 fábricas y han desaparecido 4 millones  ochocientos mil empleos en la manufactura bien pagados y dijo  también que la media de trabajadores gana 726 dólares menos que en  1973 y que las mujeres 1154 dólares menos del mismo año.

También señaló que la pobreza en EE.UU, hoy comprende a 47 millones; que 28 millones no tienen seguro médico, que otros tienen malos seguros y que finalmente millones de estadounidenses tienen  una educación deficiente.

Pero su crisis no solo es material sino también ética y moral, cuando consideran que la mayoría silenciosa de blancos, debe apoyar  a la policía contra los matones negros, bajo cuya lógica en el año 2016, 1,152 personas fueron asesinadas por las fuerzas policiales, de los cuales el 30% fueron negros y que el 97% de estos la policía no tiene cargos ni acusación alguna. El racismo inveterado de los blancos norteamericanos, es enfermizo con la población negra, que representa el 13% del total de la población del tío  Sam.

La deformación de la mente y conciencia de los norteamericanos  que los bestializan como seres humanos  se expresa en el  testimonio de un ex marino y veterano de guerra de los EE.UU en Irak, Vicente Emanuele,  que pinta de cuerpo entero  tal degeneración y degradación: “Fue una época muy oscura. Escribo sobre aquella experiencia porque en este momento, quince años después del 11 de septiembre y 10 años después de haber estado en Irak: no estoy seguro de que más puedo decir sobre aquello. Algunos de mis mejores amigos fueron asesinados. Asesiné a gente, algunos de ellos inocentes. Muchos de mis camaradas en los marines torturaron prisioneros iraquíes y mutilaron los cuerpos de los fallecidos. Hacían fotografías de los cuerpos desmembrados y volvían a casa como drogadictos y alcohólicos”.

 Desde entonces, todo el oriente medio, Asía Oriental han descendido al caos. EE.UU no solo ha destruido Irak, sino que ha ayudado a destruir Afganistán, Libia, Siria, Palestina, Líbano, Pakistán, Somalia,  Yemen y mucho más y la peor parte es que no parece haber un fin a la vista. Estas guerras a diferencia de  Viet Nam, continuaron durante décadas, o hasta que no haya nadie más a quien matar o dominar”.

No es cierto, que la democracia  en EE.UU es la perfecta o que Obama fue un buen Presidente, como nos quieren hacer creer. Por ejemplo,  ordenó la persecución y deportación de los inmigrantes ilegales y fue una política constante de su gobierno: el 2008, deportaron  a 369, 221 personas con antecedentes; el 2009, 392, 862; el 2011, 396, 906; y,  la deportación de personas sin antecedentes fue el doble o mucho más.

Pero esta crisis también afectaría territorialmente a EE.UU porque corre el riesgo de desintegrarse, ya que por lo menos en los estados de Texas y California han aparecido tendencia separatistas; en el primer caso, lo encabeza Nathan Smith y en el segundo, la organización “Yes California” que el reivindica el derecho  al Calexit, porque pagan muchos impuestos al gobierno federal y exigen  Referéndum.

EE.UU, es un país que hoy basa su economía y poder en la industria militar y la venta de armas en el mundo entero y provoca guerras por motivos artificiales  y los siguientes datos ejemplifican esta afirmación: 3 millones 237,000 personas trabajan en la industria militar, de las cuales 2 millones 751, 146  son militares y 251, 229 son civiles y la mayoría de bases  militares se encuentran  en Europa, África y América Central (según RIA Novosti). Ya no es un país con una economía boyante, como sucedió en décadas anteriores  que le permitía hacer y deshacer de los destinos de otras naciones del mundo sin pudor alguno y en abierta violación de  la soberanía nacional de los países afectados. La hegemonía norteamericana está en declive y hoy tiene que enfrentar a la pujante China  del socialismo primario y a Rusia que ya recuperó su poderío militar y empieza a jugar un rol determinante en la geopolítica mundial, como es el caso de  la guerra impuesta a Siria por los terroristas manejados por el gobierno norteamericano.

Como dato adicional  señalaré, que  a causa de guerras patrocinadas por el imperio en el siglo XX, murieron 2 millones y medio en la guerra de Corea de 1950; 2 millones en la de Viet Nam desde 1969 hasta el término en la década de los 70; y,  600,000 en Irak el 2008,  por señalar solo algunas evidencias  porque no incluyo los muertos de las últimas guerras impuestas por el amo norteamericano y sus aliados de la Unión  Europea.

Esta es la base material y subjetiva sobre la que se ha levantado el triunfo de Donald Trump, cuyos  ofrecimientos  de locura en la campaña electoral  están  siendo ratificados  ya desde el gobierno de este nuevo pistolero del oeste. Los datos que proporciono son preliminares  porque en otras notas iré profundizando mis argumentaciones.