Por: Miguel Villaverde Cisneros

En los últimos días se especula la posibilidad de la libertad o arresto domiciliario del ex dictador Alberto Fujimori (preso por delitos de lesa humanidad y corrupción); quien escribe en un twitter: “sólo muriendo o en fase terminal podré salir en libertad”. Manifestándose en sus diversos mensajes una sola finalidad: quiere salir de la cárcel.

Para lo cual, solo existen dos vías; primero indulto humanitario, que sólo es facultad del presidente de la República, actualmente el señor Pedro Pablo Kuczynski, quien ha dicho que no lo concederá, a pesar que en su momento no se descartaba esa posibilidad; lo segundo es una ley en el congreso (mayoría Fujimorista), en específico la propuesta legislativa presentada por el congresista Roberto Vieira, Ley Vieira, la cual se discutirá esta tarde, ésta ley tiene nombre propio “la libertad de Fujimori”. ¿Apoyará el Fujimorismo el proyecto de Roberto Vieria que le otorgaría el arresto Domiciliario a Fujimori?. La respuesta es clara.

Por otro lado, ¿Cuál es la diferencia entre los asesinos del terrorismo de Sendero y de aquellos, que en nombre del estado cometieron la misma violencia y crímenes?. Asesinato es asesinato, corrupción es corrupción, venga de donde venga; en mi opinión el Terrorismo de estado es al igual que el terrorismo de grupos beligerantes condenable con la misma severidad; Fujimori es un genocida, al igual que Abimael Guzmán. Quizá la norma en discusión podría excluir a Guzmán, pero en las mismas condiciones el Sr. Toledo, más adelante el Sr. García podrían acogerse a la misma y dejar impune los delitos cometidos.

Lo que no se entiende, es que en un Estado de Derecho nos regimos por un sistema de leyes, el cual, es el Estado quien debe ser su mayor guardián y cumplidor. Y que los terroristas son enemigos del Estado, sin embargo existen grupos de poder o representantes de la patria, que no respetan el Estado de Derecho y hasta buscan destruirlo.

La extrema derecha defiende el terrorismo de Estado, induciendo que es necesario para acabar con el enemigo, sin percatarse que los convierte a ellos también en terroristas. Olvidan que miles de ronderos, soldados y policías lucharon contra el terrorismo y no están acusados de violar derechos humanos, porque pelearon valientemente sin transgredirlos, pese a que los sus derechos y los nuestros fueron trasgredidos. Esos son los verdaderos héroes de la lucha antiterrorista, no los Colina, Gallinazos, Montesinos y Fujimoris, que usaron la misma ilegalidad que los terroristas.

La infame propaganda a un eventual arresto domiciliario del Sr. Fujimori, en momentos de satanización de la izquierda y el comunismo, nos revive la idea que aún existen tentáculos insolubles de la mafia fujimorista, que tienen topos en todos lados y que no descansarán hasta volvernos a arrebatar lo que nos quitaron por más de una década, un Estado de Derecho.

A estar vigilante a esta nueva arremetida y a los planes del Fujimorismo, y a su nueva estrategia de hacerse el enfermo para presionar por el indulto o arresto domiciliario. No olvidemos lo que fue el terrorismo en sus múltiples manifestaciones y la burda maniobra de la mafia, que contempla la persecución y el hostigamiento a los verdaderos comunistas, que luchan por una Nueva República.